Contador Web

Free html clocks for your web page Besucherzähler relojes web gratis
Mostrando entradas con la etiqueta preeclampsia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta preeclampsia. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de marzo de 2012

Preeclampsia (II)


Diagnóstico y tratamiento

“Muchas sustancias bioquímicas, principalmente de orígen placentario y endotelial, aumentan en preeclampsia. Sin embargo, su valor predictivo para descubrir a mujeres susceptibles antes de la presentación clínica es pobre”, explica la ginecóloga. “Una población en peligro puede ser apuntada para la intervención con el uso de ultrasonido Dopplerpara medir el flujo de sangre en la arteria uterina en el segundo trimestre. Esta prueba biofísica es actualmente la mejor predicción de PEC. Valores predictivos positivos son similares tanto en grupos de riesgo altos como en bajos, entonces el 20% de mujeres con un resultado de Doppler anormal desarrollará PEC”.

A menos que la presión arterial materna alcance o supere los niveles de 100 mmHg de presión distólica, no será necesario un tratamiento farmacológico, aunque será imprescindible un seguimiento médico continuo. La experta aconseja “la restricción de la actividad física en el transcurso del embarazo porque favorece la disminución de la presión arterial, promueve la diuresis y disminuye la posibilidades de parto prematuro”. En caso de necesitartratamiento con fármacos, “la única droga probadamente útil a éste respecto es la Alfa Metil Dopa en dosis de 500-2000 mg/día. No altera el monitoreo fetal y no se han descripto casos de teratogénesis”, explica.

 Riesgos para el embarazo
“El desarrollo de Preeclampsia y otros problemas de la placenta, pueden generar un aporte insuficiente de oxígenopara el bebé y como consecuencia se puede retardar y afectar el desarrollo de su sistema cardiovascular, metabólico y endocrino”, explica Belén de la Torriente. “También se observaron alteraciones en el desarrollo de sistemas corporales claves, y esto puede causarle al recién nacido, problemas cardiovasculares futuros o incrementar su riesgo de padecer enfermedades”, explica. “El estudio muestra cómo los cambios en la cantidad de oxígeno pueden influir en el desarrollo fetal, tanto en el corto como el largo plazo, y ser causante de una enfermedad cardíaca temprana”.

Cuándo provocar el parto
La Preeclampsia desaparece con el parto. Por tal razón, “si la enfermedad es leve y la mujer está a pocas semanas de su fecha probable de parto, el médico inducirá la labor de parto”, aclara la ginecóloga. Sin embargo, si se desarrolla PEC “antes de que pueda dar a luz a su bebé sin ningún peligro, el médico recomendará reposo absoluto en casa o en el hospital, pudiendo recibir medicamentos antihipertensivos para mantener bajo control su presión arterial”.

Es importante que el médico siga de cerca el caso a través de exámenes médicos para ver si ésta no empeorando. “Si su condición empeora o el bebé muestra señales de complicaciones, entonces se inducirá inmediatamente la labor de parto. Es importante comprender que la única cura para la preeclampsia es el parto”. La Doctora aclara que, si la madre o el médico “deciden esperar para permitir que el bebé madure, deberá asumir el riesgo de complicaciones adicionales en su intento por ayudar a su bebé”.

Cuando se traten de casos severos, “el médico inducirá la labor de parto independientemente de su fecha probable, ya que los riesgos de Preeclampsia (insuficiencia renal, sangrado severo y eclamsia) superan los riesgos de un parto prematuro”. “También puede administrarle sulfato de magnesio vía intravenosa para prevenir las convulsiones eclámpticas”. Si la mujer tiene eclampsia, será necesario un parto inmediato. 


La Doctora explica que el médico le administrará sulfato de magnesio vía intravenosa para controlar las convulsiones y medicamentos antihipertensivos para bajar su presión arterial. Después del parto, aclara, “el médico le dará un seguimiento continuo y podrá mantenerla con medicamentos anticonvulsivos por uno o más días. En casi todas las mujeres, los síntomas de preeclampsia disminuyen uno o dos días después del parto y desaparecen completamente en una semana".

Las mujeres con enfermedades graves pueden ir a su casa con medicamentos para la presión arterial en las primeras semanas después del parto. Si su presión arterial no ha vuelto a la normalidad en su chequeo de las seis semanas, el médico verificará si no existe otro problema, como trastornos en el hígado, sangre o riñones.

Preeclampsia (I)


La Preeclampsia (PEC) se trata del “incremento de la presión arterial acompañada de edema, proteinuria o ambas que ocurre después de la 20ª semana de gestación”, explica la Doctora  Belén de la Torriente, Ginecóloga especialista en Reproducción Humana Asistida y Directora Médica de la Clínica Mencía. Asimismo apunta que será suficiente para diagnosticar hipertensión cualquiera de los siguientes criterios:

·      Aumento de la presión sistólica en al menos 30 mmHg, o aumento de la presión diastólica en 15 mmHg o mayor.
·      Tensión Arterial Media (TAM) mayor a 105 
     mmHg o incremento de 20 mmHg en 2 determinaciones.

Causas y factores de riesgo
Son cuatro las posibles causas que se pueden encontrar detrás de una Preeclampsia, tal y como apunta la Doctora de la Torriente: factores vasculo-endoteliales, factores Inmunológicos, factores 
genético-hereditarios y factores dietéticos.
En cuanto a los factores de riesgo relacionados con su aparición, la ginecóloga nos explica que existen siete que se deben tener en cuenta:
Edad: es más frecuente en menores de 18 años y mayores de 35, aunque algunos estudios demuestran que el riesgo se puede observar en embarazos en menores de 21 años.
Tabaco: las mujeres gestantes fumadoras habitualmente tienen con menor frecuencia Eclampsia que las no fumadoras, el riesgo relativo es de 0.17, es un factor protector. El tabaco disminuye el riesgo de esta patología y disminuye la Tensión arterial durante el embarazo.
Paridad: las primigestas tienen más posibilidades de enfermedad hipertensiva del embarazo, son de seis a ocho veces más susceptibles que las multíparas. El riesgo de PEC es generalmente inferior en segundos embarazos que en primeros, pero no si la madre tiene un nuevo compañero para el segundo embarazo. Una explicación es que reducen el riesgo con la exposición repetida maternal y la adaptación a antígenos específicos del mismo compañero. Sin embargo la diferencia en el riesgo podría en cambio ser explicado por el intervalo entre nacimientos. Un intervalo de internacimiento más largo puede ser asociado tanto con un cambio de compañero como con un riesgo más alto de PEC.
Historia Familiar: las hijas de madres que tuvieron preeclampsia tienen la posibilidad de padecerla hasta en un 26% de los casos, importante el papel hereditario de esta enfermedad. La contribución de genes paternales al feto pueden ser importantes en la fisiopatología de PEC, y genes paternales pueden tener un papel clave en la placentación.
 Mola hidatiforme e hidrops fetalis: tienen un riesgo relativo de 10, ambos en nulíparas.
Embarazos Gemelares: con un riesgo relativo de 5.
 Diabetes Gestacional: es un factor de riesgo potenciador cuando aparece.

Síntomas
Los síntomas más comunes en una mujer embarazada con Preeclampsia, según De la Torriente son:
·      Presión arterial de 140/90 o mayor en dos ocasiones separadas al menos con un intervalo de 6 horas.
·      Inflamación de cara y manos.
·      Presencia de proteína en su orina.
·      Dolores de cabeza constantes y severos.
·      Visión borrosa o manchas en frente de sus ojos (llamadas escotoma).
·      Sensibilidad a la luz.
·      Letargo.
·      Náuseas y vómitos.
·      Aumento repentino de peso.
·      Dolor en el lado superior derecho de su 
     abdomen.
·      Dificultad para respirar.
·       Reflejos rápidos (llamados hiperreflexia).
Se diagnosticará Preeclampsia grave, cuando el “TAS es mayor o igual de 160 mmHg y el TAD mayor o igual de 110 mmH, la proteinuria es mayor de 5 g/en orina de 24hs o la oliguria mide menos de 400 ml/24hs”. Además, la embarazada podrá presentar “trombopenia, elevación de las transaminasas (Síndrome HELLP), dolor epigástrico o edema pulmonar”.

Exámenes necesarios
De la Torriente apunta que existen algunos test de laboratorio, como los que se describen a continuación, que se deben solicitar de rutina frente a la paciente embarazada con Hipertensión Arterial (HTA) posterior a la 20ª semana de embarazo:
Hemoglobina y hematócrito: la hemoconcentración favorece el diagnóstico de PEC y es un indicador de severidad. Los valores pueden descender en presencia de hemólisis.
 Frotis sanguíneo: signos de anemia hemolítica microangiopática (Esquiztocitosis) sugieren el diagnóstico de PEC. Puede estar presente aún con niveles levemente aumentados de presión arterial.

 Recuento plaquetario: la disminución de este recuento sugiere PEC severa.
 Análisis de orina: evaluación de proteinuria de 24 horas.
 Creatinina: niveles anormales (mayores de 0,8 mg) o en aumento asociados a oliguria sugieren PEC severa.
 Uricemia: niveles anormalmente altos (mayor a 4,5 - 6 mg) ayudan en el diagnóstico diferencial de PEC y son fieles indicadores de severidad de la enfermedad.
 Lacticodeshidrogenasa: niveles elevados están asociados a hemólisis y afectación hepática sugiriendo PEC severa.